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Finisterre conocida por los romanos Finis Terrae, el fin del mundo conocido, marcado en el cielo por la Vía Láctea donde la última estrella moría en el mar.
La peregrinación jacobea como tal concluye en la ciudad de Santiago de Compostela.
Sin embargo, casi desde el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago (s. IX) en lo que hoy es la urbe compostelana, determinados peregrinos, tanto de la Península Ibérica como del resto resto de Europa, decidían prolongar su vieje a la Costa da Morte, Costa de la Muerte, en la zona más occidental de Galicia, frente a las bravas aguas del océano Atlántico.
La Costa da Morte era para los antiguos -y así hasta el final de la Edad Media- el último reducto de la tierra conocida, la punta occidental de la Europa continental. Era un lugar cargado de todo tipo de creencias y ritos paganos en el que los romanos (s. II AC) se sobrecogieron el enorme sol desaparecer entre las aguas.
Día 1º Santiago — Negreira
Salida desde “A carballeira de San Lorenzo”, mientras nos alejamos de Santiago advertimos la inmensidad de la Catedral deseándonos un buen peregrinaje e intuyendo un hasta pronto. A nuestra llegada a Ames efectuaremos una pequeña parada, para afrontar una fuerte subida que nos lleva a Trasmonte una pequeña villa de montaña. Desde aquí descenderemos por un sinuoso camino que nos lleva a Ponte Maceira villa dispuesta a las orillas del rió Tambre con un hermoso puente romano en perfecto estado de conservación. En este pueblo singular adquiriremos fuerzas, almorzando en un típico restaurante, para reanudar la etapa por la tarde en dirección Negreira, por la orilla del citado río llegaremos a las inmediaciones de esta villa una de las más pobladas en este recorrido. Alojamiento y cena.
Día 2º Negreira — Olveiroa
Por la mañana advertimos un cambio en el paisaje, verdes prados con abundante ganado vacuno, el Camino transcurre entre campos y aldeas de escasa población, en un momento de nuestro caminar advertimos una masa de agua en el horizonte, que confunde al peregrino, pero al llegar a las inmediaciones de Mazaricos advertimos que es un embalse sobre el río Xallas. Llegamos a Olveiroa.
Alojamiento y cena.
Día 3º Olveiroa — Muxía
Etapa de continuas subidas y bajadas y un transitar por aldeas con un cierto olor a mar, En esta etapa contemplaremos pazos y hórreos tan grandes como bellos y algún monasterio. Pero lo más espectacular es ver y sentir el crepitar de las olas y el azul del mar en un horizonte sin fin. El camino nos lleva a unas payas de arenas blancas a escasos metros de Muxía , villa marinera con numerosos encantos y tradiciones. En esta villa es destacable la iglesia “A virxen da Barca” situada a los pies de un acantilado. Alojamiento y cena.
Día 4º Muxía — Finisterre
Al salir notaremos como la brisa nos azota la cara y nos despierta con el salado olor del mar.
Desde lo alto de las montañas podremos observar la irregular “Costa Da Morte” con sus cabos y rías bañados por el Océano Atlántico, además de aldeas asentadas en sus vertientes más suaves. Ya a la tarde llegaremos a Finisterre y después al cabo que le da su nombre. En este cabo el peregrino o visitante se despedía de todos sus temores y penas. Y fin de nuestros servicios.
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